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miércoles, marzo 05, 2008

La voz callada






A veces, la voz interior se calla.



Se

calla

del

todo



Como un niño castigado

contra la pared.



Como un juguete olvidado

en la oscuridad del cráneo entre la niebla,

Se queda ahí rezagada,

silenciosa,

oculta.



se calla.



Me pregunto: "¿de qué sirve,

a dónde lleva

decir nada?"



¿De qué valen las excusas?

Denme un precio,

¡Yo lo pago!

Tanto silencio


hace demasiado ruido,

y eco


eco

eco

eco



mucho eco en el vacío.








miércoles, diciembre 19, 2007

Felices fiestas


El lapsus ha sido muy largo... pero la vida vuelve a su curso normal.
La primera semana de enero continuarán las aventuras griegas... y todo lo demás.
Besos y felices fiestas
Alicia

miércoles, febrero 14, 2007

Interludio

Os preguntaréis, "¿Cuál es la excusa esta vez?"

Porque, evidentemente, mi espalda vuelve a estar (razonablemente) bien.

Podría escribir una lista inmensa, pero me limitaré a resumir, por orden de importancia:

- Estoy de mudanza: me mudo a otro cuchitril, pero al menos no tendré que soportar las estruendosas obras de rehabilitación, las descargas eléctricas, los cortes de luz, la Radio-Cumbia de los obreros y algunos fenómenos paranormales.

- No duermo bien por las noches.

- He sufrido un caso de desajuste emocional que está en camino de resolverse.

- Los métodos poco ortodoxos que he utilizado para soliviantar lo anterior han sido algo agotadores.

- Como soy reincidente, seguramente todo lo anterior (menos la mudanza, espero) ocurrirá varias veces durante este año.

Todo esto es para decir que muy, muy, muy pronto volveremos a Atenas.

Besos.

domingo, enero 14, 2007

¡ay! - dos

Mi contractura va mejorando... estoy ya casi viva. Reescribo sobre esta misma entrada para no romper el equilibrio de los capítulos.

Mi primera entrevista en el mundo mundial: Pon a dormir el lenguaje

Creo que será la última, también.

Pronto, muy pronto, volverán las aventuras.

Besos.

domingo, agosto 13, 2006

Haciendo listas


Esta es una foto de una de las cosas que NO me voy a llevar al pueblo mañana. Ahora mismo estoy en Valladolid, capital del glamour, esencia de Eau du Cid. Escribo desde un "ciber" porque tampoco me he traído el portátil. Ni siquiera el MP3. De hecho, apenas me he traído nada.



Pero, un momento, hablábamos de listas y no he puesto ninguna.

Aquí van:

1. LISTA DE COSAS QUE NO ME LLEVO MAÑANA AL PUEBLO

- Vibrador modelo "Talking Head"
- Portátil
- MP3
- Pistola
- Bollería industrial
- Drogas ilegales
- Dinero
- Zapatos de tacón
- Cámara de fotos
- Incertidumbre
- Ansiedad
- Melancolía
- Estupidez
- Bipolaridad


2. LISTA DE COSAS QUE SÍ ME LLEVO MAÑANA AL PUEBLO:

- Libros (Bukowski, Fante, Cooper, Wilde)
- Gafas de pasta roja para leer
- Cuadernito en blanco con tapas negras
- Dos bolígrafos
- Mis nuevas alpargatas rojas
- Gafas de sol
- Botecito para meter ramilletes de romero
- Cocacola light
- Energías renovables (no, no las nucleares)
- Paciencia
- Autoconfianza
- Engrasante mental de maquinaria atascada
- Capacidad de sorpresa

Deseadme suerte. Volveré, si todo va bien, a finales de mes.

domingo, noviembre 20, 2005

¿Quién es?


A veces, cuando hago "click" con la cámara, salen más de una versión de la misma. No sé si será un leve temblor de la mano o del brazo que provoca el movimiento repentino del instante; pero a veces soy varias. Y, lo más curioso, es que a menudo recuerdo haber sido otra en el momento del click. Pero no recuerdo quién.

jueves, septiembre 01, 2005

Movilización y reestructuración.




Tengo un piso nuevo.

Tiene tres balcones con vistas a la tienda de hip-hop, a la esquina donde hacen negocio los travelos exiliados de La Castellana, al adonis color chocolate espeso del balcón de enfrente, al yonqui oficial de Malasaña Sur, a la esquina con la Cervecería La Ardosa, a los suculentos contenedores que de cuando en cuando vomitan extremidades rígidas en bolsas de basura, a las colegialas que hacen pellas y se pasean de los brazos con la minifalda escolar mirando de reojo como fugitivos, a los camellos que bajan a por el pan, a las marujas que se compran la papelina, a los estudiantes de la escuela de Artes y Oficios con el pelo enrastado y las zapatillas de mucho diseño, a "El Hombre Tranquilo", a la peluquería más in de la periferia chuecana, a la clínica veterinaria donde pronto inyectarán a mi gatita Elektra con líquidos antiparasíticos, al sex shop de saldo, a mi ancho ombligo.

Pero es mío.


Y aquí empieza todo, una vez más.